La lectura de “Carta a la Tierra” nos hace reflexionar
sobre el momento crítico en el que se encuentra nuestro planeta, además nos
plantea una serie de retos como sociedad para que intentemos mejorar la
condición de nuestro hogar… Lo cierto es que cada día somos más, y por ende
demandamos más alimentos, más energía y en general más recursos como el agua,
que en algún momento nos enseñaron en la escuela que era algo inagotable, de lo
cual ya no estamos tan seguros. Con respecto al tema de la energía y el agua,
quisiera exponerles como en la empresa para la que trabajo tratamos de
desarrollar proyectos de construcción de plantas generadoras, de una manera
sostenible.
Costa Rica posee para el sector eléctrico un
crecimiento anual superior al 6%, que se asocia con el establecimiento de
nuevas empresas en el sector industrial,
la construcción de nuevos centros comerciales y por último el
crecimiento “normal” del sector residencial. Antes de comentar las acciones que
tomamos antes, durante y después de la construcción de plantas generadoras
quisiera que revisemos cuales son las principales fuentes de donde obtenemos la
energía eléctrica.
Nuestra cobertura a nivel nacional es superior al 98%,
y se lo logra produciendo más del 90 % de la energía a través de fuentes
renovables; esto con plantas eólicas, Geotérmicas e Hidroeléctricas. Esto
quiere decir que en apariencia hasta el día de hoy nuestro modelo de desarrollo
eléctrico ha cumplido satisfaciendo la demanda utilizando energías “limpias”.
Durante más de 10 años que he participado activamente
en la construcción de plantas hidroeléctricas, he sido testigo de los esfuerzos
que se realizan por parte del ICE (Instituto Costarricense de Electricidad), para
tener una Integridad Ecológica, lo
cual se logra a través de la realización de Estudios de Impacto Ambiental (EIA´s)
en los cuales se establecen las medidas de prevención, mitigación y
compensación, necesarias para el
desarrollo de las obras de una manera sostenible. La elaboración de los EIA´s,
así como la posterior implementación de un Plan de Gestión ambiental (PGA), representan
un costo alto que debe ser considerado dentro del costo total de proyecto.
Además, dentro de las políticas institucionales que
maneja el ICE se promueve a nivel nacional el ahorro de energía, la
reforestación y el reciclaje, para lo cual cuenta con programas específicos que
pretenden contribuir al desarrollo de planes sostenibles para el manejo tanto
de los recurso Renovables como para los que no lo son.
La construcción de nuevas plantas que utilicen
“energías limpias” es cada vez más difícil, esto debido a que los proyectos que
quedan son cada vez más complejos de desarrollar desde un punto de vista
ingenieril, lo que hace que las inversiones sean mayores, por lo que es
importante que el estado analice bien las posibles consecuencias variar nuestro
actual modelo de desarrollo eléctrico, ya que una mayor apertura podría deparar
en la llegada de empresas que opten por el desarrollo de plantas con
tecnologías más “baratas”, que sean de rápida instalación, pero que no
necesariamente sean las más amigables con el ambiente, como por ejemplo el
desarrollo de plantas térmicas que funcionen con derivados del petróleo.
Es posible entonces construir y operar plantas generadoras
de una manera sostenible, para lo cual necesitamos que tanto el estado, así
como el sector privado entiendan que debemos respetar la naturaleza y que es
obligación de ambas partes hacer lo que sea necesario para reducir los impactos
de la construcción en el medio ambiente.
Finalmente esta
la contribución que cada individuo pueda realizar a la disminución del
crecimiento de la demanda, tratando de utilizar tecnologías más eficientes, en
nuestras Industrias, comercios y hogares, pero ante todo adquiriendo una
verdadera consciencia ambiental de la realidad del planeta, que le motive a
realizar un uso racional de la energía.