domingo, 14 de julio de 2013

EAD: No perdemos, No empatamos, todos los partidos los ganamos

Autor: Kermith Carvajal Salas



El presente ensayo se desarrolla como parte de la Maestría en Administración de Proyectos, en el curso Áreas del Conocimiento II, en el cual se expondrá el tema de la importancia de los Equipos de Alto Desempeño (EAD) en nuestras organizaciones.

  En la actualidad las organizaciones exitosas tienden a preferir la conformación de Equipos de Alto Desempeño sobre los grupos de trabajo. De ahí que primeramente vamos a tratar de comentar cuales son las principales características de un EAD, para posteriormente enfocarnos en el significado de la frase “No perdemos, No empatamos, todos los partidos los ganamos”

  Los EAD se caracterizan por contar con metas definidas y conjuntas, en donde el trabajo es distribuido dentro del equipo con base en las habilidades y competencias personales de cada uno de sus miembros. Algo fundamental dentro de este tipo de equipos de trabajo es que la comunicación sea clara, continua e integrada.

  Por otra parte, al igual que cualquier otro equipo de trabajo, los de alto desempeño cuentan también con un líder claramente identificado, en donde el rol de este líder es más que todo de integrador, enfocado a comunicar, resolver conflictos, y por supuesto para representar al equipo.

  La integración y desarrollo de un EAD requiere de tiempo y exige mucha dedicación por parte de todos sus miembros, pero en especial de quien los dirige. Por lo general los EAD están compuestos por pocos miembros, los cuales tienen habilidades y talentos complementarios, mostrando además un alto grado de compromiso para con los trabajos asignados.

  Por lo general, la existencia de equipos de trabajo de alto desempeño se da en organizaciones de alto desempeño, donde la empresa ha logrado alinear a sus trabajadores con respecto a sus objetivos estratégicos y metas empresariales, con un alto nivel de compromiso.

  La frase, “No perdemos, No empatamos, todos los partidos los ganamos”, está asociada al deporte y principalmente al fútbol, en donde el resultado de un partido puede tener tres posibles escenarios, a saber: perder, empatar o ganar. El que relacionemos los Equipos de trabajo con el fútbol puede parecer extraño, sin embargo, resulta que ambas actividades poseen muchas similitudes, principalmente porque se trata de un grupo de personas enfocadas en un fin común, que es el de ganar.

  Para un EAD el único objetivo válido debe ser el de ganar, buscar siempre la excelencia y los mejores resultados posibles en las tareas o proyectos que se les asignen… Perder no debe ser considerado nunca como una posibilidad para este tipo de equipos, y el empate, que si bien es un resultado intermedio en el fútbol, no lo es para una organización de alto desempeño, ya que podríamos interpretar que un “empate” es el equivalente a salir con un trabajo apenas cumpliendo con lo  solicitado, resultado que tampoco debe ser aceptado para un EAD.

  Al ser equipos concebidos únicamente con el claro objetivo de triunfar siempre, es lógico que nos planteemos entonces la siguiente pregunta ¿Cómo podemos conformar un EAD en nuestras empresas?

  El formar EAD requiere de un proceso en el cual se incluyan como mínimo los siguientes pasos:

1.      Se requiere realizar una adecuada selección del RRHH. Para conformar los EAD previamente debimos haber identificado aquellos colaboradores sobresalientes con altos estándares de excelencia.
2.      Al personal seleccionado se le debe realizar una inversión importante en entrenamiento, tanto para los integrantes del EDA como para su líder. Esto va a requerir probablemente de muchas horas necesarias para cambiar las conductas e introducir nuevas prácticas.
3.      Se requiere de un alineamiento de toda la organización, principalmente de la alta gerencia.
4.      Establecer incentivos que refuercen y mantengan las conductas esperadas.
5.      Establecer un programa de trabajo que mantenga los equipos con un rendimiento alto y con su mirada siempre en la mejora continua.

  Como ya había mencionado, el desarrollar este proceso requiere de tiempo y representa para la organización una inversión importante, sin embargo, los resultados que un EAD puede lograr son tan sorprendentes, que muchas veces ni sus propios miembros son capaces de imaginarse los indicadores que pueden obtener, generado de esta manera beneficios económicos para la organización que superan por mucho la inversión desarrollada.

  Resulta clave la autonomía, pro actividad y la polifuncionalidad de cada uno de los miembros del EAD, en donde cada miembro debe tener claro su rol, sin embargo, debe estar en la capacidad de aplicar dicha polifuncionalidad para poder reemplazar a cualquiera de sus compañeros.

  En este punto existe una segunda pregunta que nos debemos plantear ¿Podemos tomar un “equipo cualquiera” y convertirlo en uno de alto desempeño? Personalmente considero que sí, sin embargo, es probable que esa transformación requiera de mayor inversión y tiempo, que si por el contrario hubiésemos realizado primero una pre selección de los miembros que podrían conformar nuestro EAD.


  Con base en todo lo comentado anteriormente, se puede concluir que los EAD son una herramienta útil y necesaria para lograr trabajos de la más alta calidad, en donde el objetivo del equipo será buscar siempre el triunfo. Como dijo Michael Jordan en su libro Mi Filosofía del Triunfo, “El talento gana juegos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos”

  El deseo de superación y la búsqueda de la mejora continua deben ser los principales motivadores para que los EAD no pierdan su norte victorioso, en el momento que esto ocurra, será cuando empiecen aparecer los empates o derrotas… ambos resultados inaceptables para un grupo que fue concebido con excelencia para siempre aspirar al triunfo.

  Finalmente podemos señalar que la frase “No perdemos, No empatamos, todos los partidos los ganamos” debería ser el lema de cualquier EAD, por lo que puede resultar conveniente tenerla “pegada” en algún lugar visible para TODOS los miembros del equipo.


Bibliografía


Guía de los fundamentos para la dirección de proyectos (Guía del PMBOK) (4a. Ed.). (2008). Estados Unidos de América: Project Management Institute Inc.

viernes, 5 de julio de 2013

COMUNICACIONES: PMBOK VS LLEDÓ


 Autor: Kermith J Carvajal Salas






  El presente ensayo es desarrolla como parte de la Maestría en Administración de Proyectos, en el curso Áreas del Conocimiento II, en el cual se analizará la Gestión de la Comunicación en la Administración Profesional de Proyectos.

  Para lo cual se realizará una comparación entre el Capítulo 10 del PMBOK – Gestión de las Comunicaciones del Proyecto y el Capítulo 10 del libro "Director Profesional de Proyectos: Cómo aprobar el examen PMP sin morir en el intento" de Pablo Lledó, que igualmente trata el área de las Comunicaciones.

  Realmente ambas lecturas resultaron claras y de fácil compresión, por lo que realmente no se presentó ninguna limitación a la hora de realizar la comparación entre ambos textos.

  Durante la Administración de un Proyecto, la Gestión de la Comunicación juega un papel fundamental durante todo el ciclo de vida del mismo, es por esto que ambos textos mencionan que la mayoría del tiempo los directores lo dedican a comunicarse tanto a lo interno como a lo externo del proyecto, inclusive, Lledó se atreve a cuantificar ese tiempo indicando que es alrededor del 90 %.

  El PMBOK utiliza cinco procesos aplicables para desarrollar la Comunicación de losproyectos, a saber:

Identificación de los Interesados: pertenece al Grupo de Procesos de Iniciación y consiste en la identificación TOTAL de los involucrados del proyecto, sean estos internos o externos. Una correcta identificación de interesados es primordial para el éxito del Proyecto.

Planificar las Comunicaciones: pertenece al Grupo de Procesos de Planificación y en él se determinan las necesidades de información de los interesados.

Distribuir la Información: pertenece al Grupo de Procesos de Ejecución. Básicamente consiste en poner la información relevante a disposición de los interesados.

Gestionar las Expectativas de los Interesados: pertenece al Grupo de Procesos de Ejecución, y consiste en satisfacer las necesidades de información de los interesados.

Informar el Desempeño: pertenece al grupo de procesos de Seguimiento & Control, consiste en recopilar y distribuir la información del desempeño.

  Como ya sabemos el libro de Lledó se basa en el PMBOK, por lo que utiliza estos mismos cinco procesos para desarrollar el tema de las Comunicaciones durante la Gestión de Proyectos. Seguidamente analizaremos uno a uno estos cinco procesos para comparar ambos textos.

Par el primer proceso, el PMBOK considera como parte de las entradas los Factores Ambientales y los Activos de los Procesos de la Organización, los cuales no son mencionados directamente por Lledó. En el caso de las herramientas utilizadas en este proceso, el PMBOK menciona el Juicio de Expertos, la cual tampoco se mencionada por parte de Lledó. Ambos autores coinciden en las salidas de este proceso.

Para el segundo proceso, Lledó nuevamente no considera como entradas los Factores Ambientales, Activos de los Procesos de la Organización, ni la Estrategia de Gestión de Interesados, siendo esta última una de las salidas del proceso anterior. En el caso de las herramientas utilizadas, ambos libros coinciden, más no así en las salidas, ya que Lledó no menciona las Actualizaciones a los Documentos del Proyecto.

En el tercer proceso, Lledó tampoco menciona como una entrada los Activos de los Procesos de la Organización; y en las técnicas no incluye las Herramientas de Distribución de la Información. Para el caso de las salidas si coinciden en todas.

Para los procesos 4 y 5, nuevamente el PMBOK considera los Activos de los Procesos de la Organización, los cuales no son mencionados por Lledó como entradas.

  Algo importante es que Lledó incluye ejercicios que ayudan al lector a comprender aún más cada uno de los procesos que integran la Gestión de la Comunicación en los proyectos, por lo que tiene en ese sentido un valor agregado que no posee el PMBOK. Además, el lenguaje más “casual” utilizado por Pablo Lledó, así como la forma de plantear los temas mediante preguntas o bien resaltar frases importantes, facilita al lector la compresión de la lectura.

Considero que el Juicio de Expertos y los Activos de los Procesos de la Organización, son dos elementos importantes que Pablo Lledó no menciona explícitamente en su libro, lo cual considero es una debilidad puesto que ambos son muy importantes en todos los procesos recomendados por el PMI. Personalmente considero que el Juicio de Expertos es probablemente una de las herramientas más poderosas a la que debemos recurrir antes de iniciar un proyecto.

   Por su parte el PMBOK utiliza su conocida estructura a través de gráficos y diagramas de flujo, que complementados con un lenguaje más formal describen amplia y claramente el tema de las comunicaciones.  
   Debemos entonces concluir que ambos libros son complementarios, sin embargo, es recomendable que en primera instancia los posibles lectores revisen primero el PMBOK, que personalmente considero más completo e integral, para que posteriormente puedan leer el libro de Pablo Lledó con una base más sólida sobre el tema de las Comunicaciones, que les permita inclusive sacarle mayor provecho a los ejercicios que éste incluye en su libro.

  Finalmente se debe indicar que la adecuada implementación de estos cinco procesos que conforman la Gestión de las Comunicaciones del Proyecto, le permitirá al Director de Proyecto contar con mayores posibilidades de éxito en su gestión, ya que como muy acertadamente comenta Lledó en su libro “La principal habilidad de un Director de Proyecto es saber comunicar. No importa qué título tengas y en que profesión te hayas especializado, si no aprendes a comunicar de manera efectiva no conseguirás proyectos exitosos”.

Bibliografía

Guía de los fundamentos para la dirección de proyectos (Guía del PMBOK) (4a. Ed.). (2008). Estados Unidos de América: Project Management Institute Inc.
Lledó, P. (2011). Director de proyectos: como aprobar el examen PMP® sin morir en el intento (3a. Ed.). Canadá: el autor.